Diseñar políticas públicas desde el territorio
El Estado diseña políticas desde el escritorio. Decide qué necesita la gente sin preguntárselo, implementa, y recién ahí descubre que no funcionaba. El problema no era falta de voluntad: era que nadie dentro de la burocracia sabía hacerlo de otra manera. Las escuelas de gobierno enseñaban gestión, no diseño.
Creé y dirigí la Academia de Diseño de Políticas Públicas del gobierno nacional argentino. Los equipos entraban con una política real y salían con esa política rediseñada: etnografía y diseño de servicios aplicados sobre su propio trabajo mientras cursaban.
Apolitical la reconoció como la segunda mejor academia de gobierno del mundo, junto a la GDS del Reino Unido.